Se ha producido un error en este gadget.

domingo, 3 de julio de 2011

Si los pájaros vuelan bajo es porque se acerca una tormenta

Este año hay más moscas que nunca, el verano será corto.
Antes todo esto eran campos.
Quién la sigue la consigue.



O no. Si repaso mis últimos meses veo clara una cosa: quiero un marido manitas.
Si, ya sé que ahora googleas un "problema lavavajillas agua estancada" y te da una solución tan simple como abre la tapa trasera, saca los manguitos y extrae el filtro de nosequé. Tanto estudiar y soy una negada para estas cosas. Prefiero pagar y alimentar así la esperanza de que un día aparecerá el guapo fontanero con mono azul y sudado, de nombre Mario, pero no Bros. Vale, quizá no exista y los creadores de Barbie nos hayan lavado el cerebro. Por eso quiero un marido manitas. Al fin y al cabo si es feo apagas la luz y te haces la liberal con lo de "no cariño, hoy (y siempre) salgo solo con mis amigas".


Los manguitos en la playa. Como los abductores, otro palabro. Hasta que no me los he lesionado pensaba que eran los malos de X files, esos que perseguian Mulder y Scully. Pues no, resulta que los tengo en la ingle y duelen mogollón. Reposo absoluto me dicen. 1, 2, 3 esconderite inglés sin abrir las piernas. Ja! Cierra la boca me entran ganas de decir. Las casadas se pueden permitir eso de la jaqueca. La mezcla soltera + 6 gintonics prefiere siempre ser abducida, aunque por la mañana acabe diciendo eso de "¿y si vas a comprar croissanes y no vuelves?"

Sigamos sumando. He estado una semana de fiesta mayor. Ya no tengo sangre, sinó gintonic, hielo y limón incluidos. Intento lucir con orgullo un cardenal en el brazo fruto del partido solteras vs casadas. Qué rabia contenida tienen estas últimas! Me agarraron de tal manera que al ir al médico lo primero que me soltó fue un "como te has hecho ese cardenal y quién te lo ha hecho". Me entraron ganas de contestar: mi marido (el manitas). Reconozco que con heridas de guerra ligas más, aunque de poco sirve si tienes los abductores esos del demonio. Yo por si las moscas (muchas porque el verano será corto) hago reposo esperando la hora coca-cola light del fontanero que me reparará el fregaplatos (y lo que yo quiera y dónde quiera, que para eso me invento la historia!). Si mañana viene y no se parece a Mario Bros lo tacharé de la lista de "cosas por hacer antes de morir". Sinó, continuamos para bingo.